
Luego de varios días aquí en San Pablo quiero contarles que no cuesta encariñarse con la ciudad y sus habitantes, dueños de un animado y alegre carácter que contagia a cualquiera. Esto quizás tenga que ver con el calor y el buen clima que suele acompañarnos y de verdad que cuesta irse de lugares donde uno se siente tan a gusto como aquí.
Uno de los rincones predilectos dentro de la urbe y de los que mejor recuerdos me llevaré es un excepcional barrio en el que se respira una atmósfera única en las calles con una identidad que le es propia; se trata de
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